Texto año 2012

Más allá de las predicciones que auguran que se aproximaría “el fin del mundo” para el próximo año, creo que vale la pena hacer alguna reflexión sobre las perspectivas con las que nos disponemos a entrar en los próximos 365 días.

No creo que sea un año fácil ni de records de actividad inmobiliaria

Si, estoy convencido, que tanto los ladrillos como la tierra, seguirán siendo firmes bastiones donde refugiarse de la inflación y “guardar” con seguridad nuestros ahorros.

Las últimas crisis que atravesamos nos dejaron un firme aprendizaje al respecto a todos los argentinos. Quizás ya no se verifiquen las tasas de crecimiento de valor que se dieron a la salida de cada crisis. De lo que no tengo dudas es que los inmuebles seguirán creciendo en su calidad de inversión sólida y confiable.

Nuestros clientes e inversores tienen visiones muy disímiles entre si. Algunos están viendo “la botella” medio vacía, y por supuesto otros medio llena. Algunos desarrolladores nos piden más y más terrenos para seguir construyendo. Otros clientes están “casi desesperados” por conseguir comprar algún lote agrícola. Por otro lado hay quien se “plantó” encima de sus billetes, decidido a esperar.

Una vez más creo que el mundo no tiene más alternativa que volcarse a las actividades verdaderamente productivas. El mundo de la especulación financiera se muestra en retirada y hoy colocar dinero a tasas que superen el 2% anual, o sólo colocar el dinero con seguridad, parece una quimera.

Aunque cueste imaginárselo, por las circunstancias que atraviesa nuestra querida Argentina, sigo viendo a nuestro país con un gran potencial productivo, dinámico, sólido.

Anhelo que TODOS los argentinos –quienes nos gobiernan y quienes no lo hacemos – nos pongamos definitivamente a hacer las cosas bien, a procurar abundancia para todos, a generar vínculos sanos, limpios, transparentes. No es una visión idílica, para ello trabajamos de ese modo todos los días. Cada uno en su metro cuadrado lo puede intentar.

El “fin del mundo” que espero ver en el 2012 es el fin del mundo corrupto, del abuso, del autoritarismo, de lo clandestino, de la injusticia.

Ser solidario, honesto, creíble, responsable, amoroso, son bendiciones al alcance de la mano de todos.

Brindo por un país mejor. Por un mundo mejor. Por abundancia, justicia y paz para todos.

Dándole gracias a Dios por lo que nos ha dado, le ruego para que nos bendiga a todos con su amor.


Feliz 2012